lunes, 4 de mayo de 2009

La gripe porcina o la gripe española o la nueva gripe


Con esto de esa gripe que comenzó llamándose "gripe porcina" y a la que se le encontraron más similitudes en un segundo momento con la letal gripe española de 1918 que con los pobres marranos, a los que para mayor desgracia que la de ser puercos, han querido culpar de esta extraña e inesperada gripe y que en definitiva por no parecerse a nada conocido, se le ha llamado "nueva gripe", pues, señores lectores, me parece que nos están mintiendo como a unos pardillos, o tomando el pelo, o es que de verdad los de arriba no tienen ni puñetera idea de qué se trata.
En primer lugar, hay una cosa muy extraña y que es que un un planeta con más de seis mil millones de habitantes, la OMS dé cifras tan exactas como de, por decir algo, 987 casos confirmados y 26 muertes.
Y en segundo lugar que digan que en México los casos no pasan de 600 es una sinrazón, porque lo cierto es que cada mexicano que sale de su país, lleva la bendita enfermedad de ñapa para repartirla por el mundo, lo mismo que los amados hijos de nuestra tierra, que teniendo tanta playa en condiciones, prefiere irse a México o el Caribe para poder decir luego que han pasado unas vacaciones de "ricos". Y aquí regresan con un extraño alien que busca hacer una peligrosa amistad con todo el mundo.
Ahora bien. Por otro lado se realizan en los aeropuertos del mundo controles de entrada y de salida -aquí, como somos muy españoles para nuestras cosas, el control consiste en que pasa un caballerango o una damisela que han obtenido el título de médicos, tocando la frente de los viajeros y si no están calientitas, diagnostican que el sujeto está libre de enfermedad alguna y vivirá por toda la eternidad, pero si le encuentran un pelo de temperatura, no se paran a pensar que el presunto apestado pueda tener una diarrea de caballo, o una amigdalitis o una infección de muelas y de presunto pasa a ser probable apestado y de una patada en sus asentaderas lo envían al hospital-. Decía que se están haciendo controles en todos los aeropuertos del orbe, se aíslan hoteles, se queman cerdos, se prohibe la entrada de vuelos procedentes de México en medio mundo y ahora también en algunos países se prohiben los vuelos procedentes de España. Pero, la OMS que ha elevado la alerta al nivel 5 de 6, dice que aquí no pasa nada. Que es una gripe suave y que se está controlando, pero la alarma continúa.
Lo cierto es que 26 muertos hasta el 4 de mayo, entre seis mil millones y pico de personas, es una minucia, porque solamente en mi ciudad natal, cada año, en épocas de gripes, la tercera edad ve mermados sus efectivos en forma escandalosa (se duplica el número de fallecimientos) y es una situación considerada de lo más normal.
Visto lo visto, aquí solamente existen dos posibilidades. Una que los efectos de esta enfermedad vírica sean peores que los previstos (se habló en un principio que podría llevarse a su paso por la Tierra, unos sesenta millones de almas) y no se quiere alarmar a la humanidad. Y la otra es que se intente desviar la atención de la gente para que se preocupe más por su supervivencia que por la crisis.
Lo único que parece ser cierto en todo este embrollo es -y lo repito una vez más- que se nos está mintiendo. Se están acomodando cifras alegremente. No se toman medidas serias, como suspender los viajes, poner en cuarentena a las naciones más afectadas (México, Estados Unidos, Canadá y España -siempre destacamos en lo peor-). ¡Claro! es más importante el capital de las compañías aéreas que la salud de los mortales! (esto en el supuesto de que la pandemia sea grave). A la gripe se le cambió el nombre de gripe porcina al de nueva gripe, porque afectaba los intereses de los grandes criaderos de cerdos y a este animalillo se le dio carta de inocencia, aunque en Egipto de está exterminando toda la cabaña porcina y en España el ministerio de Sanidad ha dado una sugerencia muy nuestra, tras afirmar con rotundidad que los enemigos del Lobo Feroz no tienen nada que ver con el mal, y es que se puede comer cerdo con total tranquilidad, pero eso sí, bien cocinado "por si las moscas".
En fin, que hablar de este tema es complejo porque las posibilidades que se barajan son tan infinitas como las medias verdades o las medias mentiras o las verdades o mentiras que se nos quiera inocular.
Lo único cierto, para terminar, es que en España, con el número real de afectados que hay y el de probables enfermos que hay, no se cierranm colegios, ni estadios, ni lugares público, ni... ¡Viva la Pepa!
Dios proveerá.

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