martes 20 de marzo de 2012

La única Pepa a la que conozco y reconozco es a "Pepa la Borracha"


En los actos de homenaje a los 200 años de la Constitución Liberal española, rebautizada como la Pepa, solo acudieron aquellos interesados en crear una espesa cortina de humo frente a los problemas que encara España es decir, políticos, vagos y maleantes.

Mala hora era para que los políticos estúpidos y sinvergüenzas de esta rtierra que asolan, homenajearan a un libro sin alma ni vigencia, aunque en su día, dicen que fue bueno, aunque efímero, porque tuvo entonces el poder que tiene ahora el pueblo, o sea, ninguno, ya que por encima de él estaba el poder real y su letra, deberes y derechos, se inclinaron a lo que decidieran, como hoy ocurre, quienes en justicia debieran compartir celda con ratas y cucarachas, a pan y agua (duro y sucia, respectivamente).

Cinco millones de parados. Un estado de bienestar que se va a la mierda, una clase dominante cada vez más poderosa y unos políticos que desconocen la moral y la vergüenza, son los que no me permiten ver en su verdadera mafgnitud, si es que la tiene, a la famosa Pepa, porque por ahora, a la única Pepa que conozco y reconozco, es a Pepa la borracha, una buena mujer del pueblo de mi infancia (¿o una leyenda urbana? No lo sé.), que ahogaba sus penas en alcohol, como a lo mejor también lo hace la gaditana, embriagada en la falsedad de quienes la homenajean pisoteando las bases de nuestra joven ¿democracia?

viernes 16 de marzo de 2012

Alemania busca que España le pague su deuda y después utilizarla como mano de obra barata


La enorme deuda contraída por la banca española con Alemania y Francia debe ser saldada a cualquier coste, incluso con los dineros de los residentes de este país, con la connivencia criminal de sus políticos.

Así opinan y los hechos parecen darles la razón, miles de economistas independientes, que casi en consenso histórico, coinciden en que aparte de querer cobrar su deuda, principalmente la nación gobernada por la Merkel, su otro propósito es hacer de los países periféricos de la UE, léase España, Portugal, Grecia e Irlanda, campos propicios para la instalación de empresas con mano de obra barata, aprovechando además su proximidad, la que ayudaría asimismo a reducir costes.

Inmersos en este macroproceso, nos hallaríamos en plena etapa de acondicionamiento a la nueva realidad, es decir al tránsito rápido pero ordenado de un estado de bienestar hacia uno de necesidad, en el que tras disfrutar de una serie de beneficios socioeconómicos importantes, se llegue a agradecer y alcanzar el conformismo con solamente tener lo básico para una subsistencia, así  esta sea indigna.

La realidad prefabricada entre banqueros y políticos, en ese orden, será la de una post guerra, seguida por la recuperación, pródiga y milagrosa para los países industrializados del continente y lenta y penosa para el resto.

El siguiente paso previsto por las grandes fortunas financieras, es estrangular al consumidor habitual para terminar colapsando, una vez satisfecha el 75 por ciento de la deuda, la economía doméstica para justificar su salida del euro con el fin de readaptar todo el sistema nacional, con moneda que solo será papel y niquel durante un largo tiempo, a una realidad que resulte irrisoriamente barata para el capital industrializador.

Previstos están asimismo los proyectos insurreccionales y reivindicativos, que serán reprimidos por las fuerzas de seguridad, mientras el relanzamiento de un nuevo proceso especulativo irá "mejorando" la situación de los trabajadores lenta, controlada y promocionadamente, recreando el ya existente conformismo amparado por la fantasía de alcanzar poco a poco aspiradas reivindicaciones anteriormente conculcadas..

Repetimos, lo mismo que una post guerra, a no ser que los ciudadanos reaccionemos a tiempo, cosa imposible sin políticos honestos ni líderes sindicales comprometidos con sus bases.

Simplemente decir que nos queda aguantar, que no hay mal que dure cien años, ni cuerpo que loo resista.

Hace 18 años los socialistas habían comenzado el ataque contra los españoles


Por esas casualidades de la vida, esta mañana me encontré en un baúl de viejos documentos, una edición del diario barcelonés La Vanguardia, de fecha 2 de febrero de 1994. Era miércoles y dos días antes, el lunes,había ocurrido el incendio que destruyó completamente el Gran Liceu de Barcelona, uno de los templos mudiales del bel canto.

Ese acontecimiento, lógicamente acaparaba gran parte de la portada y cuerpo interior, pero había espacio también para el fútbol, porque al parecer el Tenerife, por entonces aún en Primera División le había vuelto a amargar la existencia al Real Madrid. Dos años antes, con un sorpresivo triunfo en la última jornada, había permitido al FC Barcelona superarle in extremis y quedarse con el título liguero.

Pero además, a pie de página se vislumbran los problemas que tenía el entonces presidente Felipe González, que no solamente estaba asfixiado por la corrupción que caracterizó sus dos últimas legislaturas, sino por la presión -controlada eso sí con los subsidios- de los sindicatos, ante los feroces recortes que acababa de aprobar a los beneficios sociales (son estos sinvergüenzas especialistas en tirar la piedra y esconder la mano, echándole luego la culpa al gobierno que viene o, según sea el caso, al que se va). De hecho, acababa de producirse una huelga nacional.

En páginas interiores, recordamos que ya para entonces, el integrismo islámico aterrorizaba al mundo con sus atentados, que John Major era el primer ministro británico, que en Venezuela asumía la presidencia el anciano líder Rafael Caldera, sin partidos importantes que le apoyaran y bajo la mirada amenazante de las fuerzas armadas que simpatizaban con el detenido comandante golpista, Hugo Chávez.

En esta edición cuyo coste era de 100 pesetas, leímos con horror el genocidio que se cometía en Los Balcanes.

Los políticos en general, eran entonces tan estúpidos como ahora, y vemos en páginas interiores el cruce de insultos entre el ex ministro José Luis Corcuera y el aún presidente de la comunidad de Madrid, Joaquín Leguina, por el control del PSM. El caso Filesa está en esos días, en su apogeo, lo mismo que las casuales convergencias entre derechas e izquierdas en contra del gobierno de turno y este, buscando en la derecha fascistoide vasca (PNV), apoyos para su acción.

CiU tampoco ha evolucionado desde entonces. Así leemos un titular que podríamos contemplar hoy, así como dentro de cincuenta años: "Durán no ve la Constitución como propia si no respeta el catalán".

En las secciones faranduleras vemos una promoción de TVE1 anunciando "Hola Raffaella" (Carrá) y del recordado Jesús Puente y "Su media naranja". En los deportes, por otro lado, aun resuena el caso de Tonya Harding, la patinadora artística que atentó contra su rival Nancy Kerrrigan, en un caso que conmovió al deporte internacional.

Una de las imágenes de esta vieja edición de prensa más sorprendente es la que capta a la mujer del sucesor de Franco, Sofía, durante su visita a las ruinas del Liceu. Su rostro, asombrosamente, refleja una gran satisfacción, expresada en una sonrisita de "yonofui". Posiblemente la ex princesa griega pensara aliviada: "Ευτυχώς δεν υπάρχει ακόμη να πικράνει την ύπαρξη Iñaki για την ύπαρξη πικρή" ("Menos mal que todavía no se ha aparecido Iñaki para amargarnos la existencia").