Por esas casualidades de la vida, esta mañana me encontré en un baúl de viejos documentos, una edición del diario barcelonés La Vanguardia, de fecha 2 de febrero de 1994. Era miércoles y dos días antes, el lunes,había ocurrido el incendio que destruyó completamente el Gran Liceu de Barcelona, uno de los templos mudiales del bel canto.
Ese acontecimiento, lógicamente acaparaba gran parte de la portada y cuerpo interior, pero había espacio también para el fútbol, porque al parecer el Tenerife, por entonces aún en Primera División le había vuelto a amargar la existencia al Real Madrid. Dos años antes, con un sorpresivo triunfo en la última jornada, había permitido al FC Barcelona superarle in extremis y quedarse con el título liguero.
Pero además, a pie de página se vislumbran los problemas que tenía el entonces presidente Felipe González, que no solamente estaba asfixiado por la corrupción que caracterizó sus dos últimas legislaturas, sino por la presión -controlada eso sí con los subsidios- de los sindicatos, ante los feroces recortes que acababa de aprobar a los beneficios sociales (son estos sinvergüenzas especialistas en tirar la piedra y esconder la mano, echándole luego la culpa al gobierno que viene o, según sea el caso, al que se va). De hecho, acababa de producirse una huelga nacional.
En páginas interiores, recordamos que ya para entonces, el integrismo islámico aterrorizaba al mundo con sus atentados, que John Major era el primer ministro británico, que en Venezuela asumía la presidencia el anciano líder Rafael Caldera, sin partidos importantes que le apoyaran y bajo la mirada amenazante de las fuerzas armadas que simpatizaban con el detenido comandante golpista, Hugo Chávez.
En esta edición cuyo coste era de 100 pesetas, leímos con horror el genocidio que se cometía en Los Balcanes.
Los políticos en general, eran entonces tan estúpidos como ahora, y vemos en páginas interiores el cruce de insultos entre el ex ministro José Luis Corcuera y el aún presidente de la comunidad de Madrid, Joaquín Leguina, por el control del PSM. El caso Filesa está en esos días, en su apogeo, lo mismo que las casuales convergencias entre derechas e izquierdas en contra del gobierno de turno y este, buscando en la derecha fascistoide vasca (PNV), apoyos para su acción.
CiU tampoco ha evolucionado desde entonces. Así leemos un titular que podríamos contemplar hoy, así como dentro de cincuenta años: "Durán no ve la Constitución como propia si no respeta el catalán".
En las secciones faranduleras vemos una promoción de TVE1 anunciando "Hola Raffaella" (Carrá) y del recordado Jesús Puente y "Su media naranja". En los deportes, por otro lado, aun resuena el caso de Tonya Harding, la patinadora artística que atentó contra su rival Nancy Kerrrigan, en un caso que conmovió al deporte internacional.
Una de las imágenes de esta vieja edición de prensa más sorprendente es la que capta a la mujer del sucesor de Franco, Sofía, durante su visita a las ruinas del Liceu. Su rostro, asombrosamente, refleja una gran satisfacción, expresada en una sonrisita de "yonofui". Posiblemente la ex princesa griega pensara aliviada: "Ευτυχώς δεν υπάρχει ακόμη να πικράνει την ύπαρξη Iñaki για την ύπαρξη πικρή" ("Menos mal que todavía no se ha aparecido Iñaki para amargarnos la existencia").